
Hace ya cuatro años que publiqué El Libro Negro del Programador, con una segunda revisión de ese trabajo el año anterior. Desde entonces, no han parado de aumentar las reviews en Amazon, así como los mensajes que me llegan directamente desde muchas partes del mundo.
Y todo esto, en definitiva, me ha hecho comprender que las problemáticas que se describen en el libro forman parte del sector en general, independientemente del país donde trabajes o del tipo de compañía.
Mala organización, software que se desarrolla sin cultura de pruebas, gestores de proyecto que no conocen la idiosincrasia inherente a un proyecto de software, desarrolladores demasiado individualistas, ausencia de cultura de código limpio y de conocimiento de técnicas de refactorización, etc. Todo esto no ocurre más en el mundo castellanohablante, ni mucho menos; basta con ver algunos repositorios de código en GitHub, algunos de ellos muy populares.
He trabajado en proyectos internacionales con compañías de Suecia, Estados Unidos y países de Oriente Medio y Sudamérica, y puedo decir que lo que he visto con frecuencia viene a ser un poco más de lo mismo: las mismas dinámicas y problemas similares, salvo algunas excepciones de las que aprendí muchísimo y que fueron fuentes de inspiración con las que tuve la suerte de cruzarme.
Por tanto, he lanzado una nueva edición de El Libro Negro del Programador, pero esta vez en inglés, confiando en que sea de la misma ayuda para desarrolladores angloparlantes que para los lectores en español.
Y porque vivimos en un mercado global donde todo lo digital y el conocimiento apenas tienen fronteras, y porque en el sector de la tecnología el inglés es el idioma estándar de facto.
Confío en que este nuevo trabajo sea de la misma utilidad para todos los lectores que no hablan español pero sí leen en inglés, y que funcione igual de bien que El Libro Negro del Programador lo ha hecho durante estos años.
A partir de ahora me propongo ir añadiendo contenido en inglés a mi web personal.