
Utilizo DigitalOcean desde hace años para mis proyectos personales y mis webs basadas en Drupal. Estas son las razones por las que seguiré utilizando este servicio durante mucho tiempo.
DigitalOcean fue inicialmente una plataforma para gestionar máquinas virtuales (VPS) con almacenamiento SSD, cuando todavía los discos de estado sólido eran caros en el mundo cloud en relación con otros servicios de hosting. Además, tenía una concepción diferente a la de otros servicios similares, como Azure, AWS o Rackspace: una sencillez extraordinaria en la administración y una orientación completa a desarrolladores de software.
Con el tiempo, han ido añadiendo más centros de datos y han pasado de ofrecer un servicio de plataforma como servicio (PaaS) a infraestructura como servicio (IaaS), con balanceadores de carga, redes privadas, almacenamiento, gestión de DNS, etc., pero manteniendo la simplicidad como principio. Su panel de control (dashboard) es asombrosamente sencillo y te da información rápida y precisa sobre el estado de los recursos que tienes contratados y el coste acumulado actual.
Una máquina virtual se denomina en DigitalOcean droplet. A diferencia de una VPS tradicional, incluye monitorización de seguridad y de comportamiento por el mismo coste. Puedes crear un droplet en segundos a partir de una instalación base de alguna distribución de Linux o de una imagen preconfigurada con los paquetes de software más populares (stacks LAMP, LEMP o MEAN, Docker, MySQL, WordPress, etc.). También puedes crear un droplet a partir de un snapshot de una de tus propias máquinas ya configuradas.
A continuación, recibes un correo con la contraseña del usuario root y la dirección IP de la máquina recién creada y poco más: ya tienes acceso a tu nuevo servidor.
Aunque los precios de las máquinas virtuales bajan cada vez más, en DigitalOcean tienes un droplet con una distribución de Linux, 1 GB de RAM, 1 CPU, 25 GB de almacenamiento y 1 TB de transferencia por 5 dólares al mes. Es suficiente para probar cosas o publicar aplicaciones sin demasiadas exigencias (dos de mis webs, esta y www.gblanes.com, están en una máquina con esas características y tienen un rendimiento más que suficiente). Por el momento, las imágenes base son siempre distribuciones de Linux.
Digamos que DigitalOcean está evolucionando poco a poco: de suministrar servidores virtuales a proporcionar verdaderamente servicios cloud.
Como ocurre con cualquier infraestructura de hardware, las actividades de mantenimiento o actualización se anuncian con tiempo suficiente para que sepas que tus droplets pueden verse afectados (normalmente ocurre pocas veces y la interrupción del servicio dura unos minutos). Algunas de mis máquinas virtuales llevan dos años funcionando ininterrumpidamente.
Por otra parte, una característica que me gusta especialmente de DigitalOcean es su enorme sección de tutoriales, de una calidad extraordinaria. Los utilizo con frecuencia para resolver problemas o recordar cómo se hacía esto o aquello. Imagino que deben tener una política de calidad o algo similar, ya que me llama la atención que realmente es documentación cuidada, bien editada y clara.
Otro punto que me gusta mucho de DigitalOcean es que incluye, por el mismo coste, un servicio de monitorización y alertas para tus droplets. Hace poco me avisaron de que una de mis máquinas virtuales, al no tener Drupal actualizado a la última versión, estaba consumiendo demasiado ancho de banda. Después descubrí que, aprovechando una vulnerabilidad de esa versión desactualizada de Drupal, me habían instalado un minero de bitcoins… ejem.
Al igual que otros servicios similares, dispone de una API con la que se pueden programar la creación de recursos y gestionar su uso.
Si estás buscando un proveedor de máquinas virtuales para algún proyecto, DigitalOcean es una opción que te recomiendo.