Green Kiwi GamesGreen Kiwi Games © es un proyecto en el que he ido trabajando muy poco a poco en los últimos meses y que constituye lo que se llama un producto mínimo viable (MVP), esto es, un producto o proyecto que muestra la esencia de algo y que se expone para validar su propuesta de valor (o sea, si a la gente le resulta útil o no).

Si una cosa he aprendido en los últimos diez años, y no exagero, es que tu día a día como profesional termina reduciendo tus habilidades a un conjunto de tecnologías, las que usas lógicamente en la compañía para la que trabajas. Y esto no es bueno más aún cuando el cambio en nuestra profesión es vertiginoso. No obstante, en tecnología en general y en software en particular, las posibilidades son tremendas y la cantidad de tecnologías consolidadas y stacks maduros que existen te obligan a tener que estar al día si en unos años no quieres estar más obsoleto que el T-800 de Terminator.

Pues bien, Green Kiwi Games ha sido para mí la forma de profundizar en el stack MySql+Express+AngularJS+Nodejs (lo que se suele llamar MEAN, pero en esta ocasión sin MongoDB...).

Ya he hablado en alguna ocasión brevemente sobre cómo enfocar proyectos de emprendimiento desde el punto de vista del software, campo en el que he tenido mis éxitos pero también mis fracasos. Es un tema muy amplio y lamentablemente muchos proyectos fallan no por falta de una idea que pueda funcionar, sino por la ejecución del mismo proyecto y falta de disciplina para llevarlo a cabo en el tiempo. Buena ejecución, tenacidad y disciplina en el trabajo, esta es la receta en mi opinión.

En cualquier caso, todo parte de una idea que termina siendo lo que nos anima a seguir adelante porque de algún modo creemos en ella. Ahora bien, ¿cómo saber si los demás también la ven útil? Desde luego no es contándola, sino creando algo que lo muestre, algo que se pueda tocar y evaluar. De ahí lo del producto mínimo.

Pero, ¿cómo surgió la idea y qué es Green Kiwi Games? Pues bien, hace un tiempo me encontré con ciertas personas que hacían por su cuenta juegos de cartas, pero con un esfuerzo tremendo al no dominar ninguna herramienta informática y de forma totalmente manual. ¿Por qué no habilitar una web en donde el usuario subiera las imágenes y que la aplicación web se encargara de generar un pdf con las cartas listo para impresión? Sencillo, nada de otro mundo. Una idea, para ser buena, se tiene que poder explicar con muy pocas palabras. La innovación no trata de generar productos cercanos a la ciencia ficción, en cosas sencillas y banales se puede innovar también; es más, la mayor parte de la innovación pertenece a este último grupo. Tendemos a mitificar la innovación.

Eso es Green Kiwi Games, un sencillo portal que le permite a un usuario crear juegos de cartas de manera muy fácil, casi a golpe de clic. En un mundo en el que va dominando el do-it-yourself, descubrí auténticas comunidades dedicadas a hacer juegos de cartas personales y de distribución fuera de los canales habituales comerciales.

Si embargo, no hay dos sin tres, de modo que aproveché este mini proyecto para meterme de lleno en tecnologías que me apasionan, de modo que puedo decir que he pasado por todos los elementos que debe dominar un full-stack-developer y que describo a continuación.

Ahora mismo se está viviendo una auténtica ola sobre el emprendimiento en mi país; no sé si en otros lugares está sucediento lo mismo. Lo que debería ser una actitud que se les enseña a los niños desde parvulario, ahora parece que lo estamos aprendiendo a marchas forzadas (por la urgencia de la crisis económica y financiera que llevamos arrastrando desde hace tiempo).

Revistas y publicaciones, programas de radio y televisión, másters y mucho libro de autoayuda para el desarrollo personal y coaching así como programas de apoyo al emprendedor están ahora por todos sitios.

Para mí todo esto es bueno porque supone que dejamos de pensar que los demás nos van a dar un trabajo y tomamos la responsabilidad de pensar por nosotros mismos, lo que en algunos círculos llaman el empoderamiento personal. Esta misma actitud es también muy positiva como empleado de una compañía, lo que se llama intraemprendedor, es decir, aquella persona que trabajando en una empresa innova o aporta ideas desde su ámbito de responsabilidad manteniendo una actitud proactiva continuamente, con él mismo y con todo lo que le rodea.

Los desarrolladores de software quizá tengamos más facilidades que otros profesionales para emprender en un momento en que todo el mundo mira a Internet y el paradigma económico impulsa la eficiencia y el uso masivo de dispositivos siempre conectados. De ahí que muchos desarrolladores tengan continuamente ideas que poner en marcha con las que intentar emprender un proyecto empresarial.

Programar bien y dominar tecnológicamente ciertas plataformas, no tiene nada que ver con emprender un buen proyecto que funcione comercialmente. Para esto hacen falta muchas otras habilidades que, por supuesto, se pueden aprender.

Lo que no es nada bueno es que se ignoren todas esas habilidades y conocimientos necesarios para montar comercialmente un proyecto. Me preguntaron no hace mucho qué pensaba yo al respecto y cuáles podrían ser los primeros pasos para pasar de la idea al producto, de modo que en esta ocasión me voy a extender un poco más de lo habitual y aportar mi granito de arena para al menos indicar todo lo que hay que tener en cuenta.

Hay cientos de libros, seminarios, cursos y hasta másters que cubren este tema, que, además, evoluciona igual que las tecnologías software. Por tanto, este post viene a ser algo así como una introducción acelerada al emprendimiento con proyectos software.

Los principios de trabajo "lean" me entusiasmaron desde el primer momento en que tuve conocimiento de ellos. El desarrollo ágil viene de la aplicación en cierta medida de los principios de desarrollo lean y guarda muchas similitudes con estos principios. Como todo, si algo es simple, fácil de entender y sencillo de poner en práctica y de sentido común tiene el éxito garantizado. No obstante, me sorprende cómo muchos de estos principios son totalmente desconocidos para muchos desarrolladores de software y emprendedores de cualquier naturaleza.

El Libro Negro del Programador ha sido escrito siguiendo algunos de los principos lean y su finalización (en el momento de escribir esto está en fase de edición) ha sido posible por y gracias a esta metodología.

Muy pero que muy básicamente, la concepción lean en el desarrollo de un proyecto nuevo y emprendedor viene a indicar que no podemos esperar al final del mismo para comprobar si va a tener éxito o no. ¿Cómo puedo averiguar si una idea genial que he tenido puede convertirse en un éxito comercial? Uno de los errores de muchos emprendedores es volcar todo el esfuerzo, tiempo y dinero en terminar algo completamente antes de lanzarla y después esperar (y rezar) para comprobar si tiene buena acogida o todo lo contrario. En ocasiones cuando se llega al final ha pasado tanto tiempo que la genial idea ya ha sido superada por otras en el mercado, o bien se pule y refina el proyecto tanto que se sufre de parálisis por análisis.

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Segunda Edición - 2017

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